Los frutos secos se transportan hasta la etapa de salado mediante un elevador en Z, en líneas de producción manuales o totalmente automáticas. De forma opcional, los productos pueden pasar por un tamiz vibratorio para eliminar el exceso de polvo y sal presente en su superficie. Después de someterse a un proceso de salado o sazonado durante un tiempo determinado, los productos salen de la máquina de salado.
En la siguiente etapa, los productos se transfieren a la tolva de alimentación de la máquina de tostado mediante un elevador en Z o un elevador de PVC. A continuación, pasan por las dos cámaras de tostado, donde se tuestan de forma homogénea y uniforme, antes de dirigirse a la segunda cámara de reposo.
En la última etapa, los productos se enfrían en la cámara de enfriamiento y, posteriormente, se transfieren mediante el sistema de banda desde la salida de la máquina hasta la tamizadora o el recipiente de almacenamiento al que está conectada. Una vez finalizado este proceso, los productos están listos para ser envasados.